La importancia de llamarse….

Actualizado: jun 28

No, no vamos a hablar de Oscar Wilde. Vamos a lo nuestro.


Igual que los padres de un futuro bebé hacen un análisis exhaustivo para elegir el nombre que su hijo llevará durante toda la vida, ese mismo mimo, atención, dedicación, investigación y cuidado tenemos que poner al elegir el nombre de nuestra empresa y muy especialmente de nuestras marcas. Porque la intención al crear una marca es que dure ¡muuuchos años!


A esto de darle trabajo a la cabeza y buscar un nombre con proyección, lo han denominado “naming”, del inglés, por si ves o buscas más info con esta palabreja.


La elección de un nombre es una tarea bastante laboriosa. Tenemos que ver qué hacemos, qué queremos hacer, qué proyección de futuro tenemos, quién es nuestro cliente ideal, qué hace nuestra competencia, si piensas utilizarlo en el extranjero … en definitiva ver qué cuenta el nombre de nosotros y de lo que hacemos.


Ten un cuadernito a mano y ponte a investigar con la mente abierta. No es una tarea sencilla y tardarás más de lo que te imaginabas. Tiene que ser un nombre claro, conciso, con facilidad de pronunciación y escritura, atractivo…


Busca en los diccionarios, en las historias, en los libros, en publicaciones y revistas del sector… busca qué significa y también comprueba que no tiene connotaciones negativas ni en español ni en otros idiomas. Para esto último, puedes consultar en Wordsafety o Urbandictionary. Para comenzar a “jugar” y poner la cabeza en modo búsqueda, igual te apetece consultar un “generador de palabras aleatorio*”, hay varias plataformas en Internet y abajo te dejamos algún link en las notas.


Las ideas para el nuevo nombre se pueden basar en hechos objetivos, algo que le hace único o exclusivo, características positivas del producto o servicio, en las emociones que te hacen sentir al utilizarlo, en ideas más locas y creativas...


Estaría bien contrastar las opciones elegidas de nombre con tu equipo y tus círculos de amigos y familiares para ver qué imágenes les evocan.


El nombre tiene que ser diferente a lo que ya hay y con un punto de originalidad. Tu objetivo va a ser separarte de la competencia y aquí es donde comienza la batalla. Debería por tanto tener algo “distintivo”. Si la historia de tu empresa tiene algún punto original o una anécdota curiosa, igual es el momento de aprovecharla para poner ese punto especial.


El nombre debería tener una cierta flexibilidad y proyección futura. No sabemos qué otros productos o servicios nos interesará comercializar más adelante. Si, por ejemplo, nos llamamos “Aceites Santa Ana” luego vamos a tener más problemas para vender naranjas.


Estaría bien que el nombre fuera fácil de leer, escribir y pronunciar. Cuando Schweppes entró en España tuvo que hacer unas campañas de publicidad en televisión con una inversión impresionante y cuyo objetivo era “enseñar” cómo se pronunciaba la palabra. Se veía una pareja en una barca y cada vez que introducían los remos en el agua sonaba algo como “sueeeps”. Schweppes tiene recursos para hacerlo, pero mejor si nosotros facilitamos que la gente pueda repetir y recordar nuestra marca.


De igual manera, también es aconsejable que el nombre sea corto para favorecer tanto que la gente lo recuerde como la publicación frecuente en redes sociales.


Recuerda que el fin último de este laborioso, e importantísimo, trabajo de poner nombre a nuestros productos y servicios es que cualquier persona ajena a nuestro negocio nos identifique y reconozca rápidamente y pueda asociarnos a un valor con tan solo escuchar nuestra marca. No hay que olvidar que normalmente compramos marcas, mucho más que por sus ventajas funcionales, por la personalidad que transmiten, por lo que nos hacen sentir o por pertenencia a un grupo en el que queremos estar.


Finalmente, como ya explicamos en el post anterior, tendremos que vigilar que, tanto en el registro de marcas como en los posibles dominios y perfiles en las redes sociales, los nombres estén disponibles para nosotros. Si elegimos un nombre que no podemos utilizar en nuestro dominio, las labores de posicionamiento se verán afectadas negativamente.


Si toda esta labor de búsqueda de un nombre de abruma, puedes contar con alguna de las empresas que hay en el mercado y también con nosotros en El huevo de Colón. Por cierto, elegir nuestro nombre también nos llevó un buen rato, pero conseguimos que fuera distintivo, original, fácil de entender, fácil de recordar y que contara una historia. Sí, un poco atrevido también, quizás.

Notas:

Generador de palabras aleatorias:

©Foto de Arifur Rahman Tushar

#nombredemarca #marca #pymes #startups #marketing #naming

21 vistas

Av. Valdelaparra, 72, Alcobendas, Madrid | hola@elhuevodecolon.com

© 2020 El Huevo de Colón

  • Gris LinkedIn Icon
  • Facebook
  • Instagram